La Burbuja - Prosa



DEDICATORIA
A mis amadas lectoras y lectores que en la mayoría de los casos sin rostros visibles, pero con manos de palomas mensajeras dejan su huella marcada en el mapa que me acompaña cuando me leen, mi agradecimiento.

LA BURBUJA
Me mente despertó apaciblemente en la calidez de mi cuerpo acogedor y distendido entre la tibieza de las sabanas que me rozan causándome un placer amable, el aroma suave a lavanda lo hace todo más complaciente, no quiero levantarme ¿para qué?... ¡estoy tan bien así!... Dejarme estar es lo que deseo…
Una burbuja transparente de color índigo cristalino me envuelve conteniendo mi energía tibia y en una posición casi fetal la convierto en útero, en el refugio de mi existencia sintiendo la belleza y el goce de lo creado por mi misma para resistir.
Permanezco entresueños, en ese abrigo protector e indoloro donde reposan mis sentimientos genuinos, mis defectos y mis virtudes, con esta yo que me causa inquietudes por momentos y me resulta difícil convivir con su forma de ser.
Estas ganas de estar aquí aislada sin relojes con los ojos cerrados, sin luces ni crepúsculos, sin fantasmas del pasado, ni siluetas del futuro y elevarme a un universo donde la paz recoja mi envoltura para flotar en ella sin ligamentos, eleva mi espíritu para su serenidad.
Casi inmóvil dejo que las ilusiones invadan lo atemporal de mi vida. Mi mente funciona entre la fantasía y la palabra, entre una realidad que niego y la realidad que creo, entre los espejismos de un amor real y el anhelo que burlón entreteje contubernios con la espera.
Afuera, del otro lado de la puerta es otoño, hace frio, crujen las hojas muertas al paso apresurado de la gente por la vereda, el silencio de los pájaros lo hace aún más sonoro y evidente, oscurece mas temprano se acorta la luz de la tarde ¿acaso importa eso? Ahí, va y viene un mundo donde la mayoría trajina de día y duerme de noche, un mundo que corre sin saber mucho por que viven tan de prisa las personas, un mundo dividido por infinidad de submundos desconocidos y distintos, violentos y promiscuos, altruistas y honrados, una mezcla del dios “Abraxas” incomprensible. Un ámbito en el cual nacer implica adaptarse a lo hecho por otros, a vestirnos con culturas hipócritas que distorsionan la esencia del ser original y como en mi caso vivir contracorriente, en contravenciones permanentes y tratando de romper con los encadenamientos que impiden la libertad de mis ojos.
Tal vez sorprenda esta prosa inusual en el blog, pero es mi necesidad de agradecerles su presencia constante, del acompañarme para que mi incentivo de seguir escribiendo no se apague, además es mi sincera intención en dejarles guardado en sus nobles corazones un mensaje de amor en toda la pluralidad y amplitud que la palabra encierra.
Las menciones especiales de personas a quienes adoro porque colman mi vida de dicha me las reservo junto a la burbuja donde reposa hoy mi sensibilidad aromatizada de lavanda.

©María Cristina Garay Andrade©
Monte Grande – Buenos Aires – Argentina



MIS POEMAS

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ESCRIBIÉNDOLE AL AMOR

ESCRIBIÉNDOLE AL AMOR
POEMARIO

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

©Victoria Lucía Aristizábal

Prologo

La palabra tiene un límite, la imaginación la sacude y la lleva prodigiosamente por las aguas de la sensibilidad que la estimula haciéndola hasta llorar de placer o dolor, de alegría, de afectividad, de ternura, de amor, de pasión y delirio, de lo irreprimible cuando en su exhalación vuelve a ejecutarse en un lenguaje que pretende desafiar lo efímero, más allá de lo posible para el escritor que hace el amor con ella ahondándola hasta el cansancio nutriéndola cuando la embellece, logrando traducirla de símbolo a energía del espíritu.

Los silencios de las palabras no duermen, despliegan su abanico de significados, de múltiples sugerencias y atisbos, volviéndolas curiosas, apoyándose en la sabiduría para convertirlas en un texto nuevo que tenga su importancia, procurando renovarlas, darles su baño de sentido, son acariciadas volviéndolas apetecibles con besos y razones, unas van en corceles, otras en fragatas, algunas novatas van gateando con su infantil picardía hasta volverlas eufóricas e indetenibles.

Los silencios de las palabras sonríen logrando que asciendan como surtidores para brotar como nuevos astros, hermosas unas que se celebran ellas mismas porque tocan su propia música, se consuelan otras como si una y otra fueran cama y cobijo o remembranza de un placer vivido que engatilla el éxtasis de los labios que han besado, de la piel que ha sido acariciada, del cuerpo que ha sido dichosamente penetrado y luego lanzando hondos suspiros solo atina a decir: “gracias Dios mío” con la ternura del reposo que luego químicamente duerme para despertarse en la vida sin tiempo con el olor a un amor hecho en la escala melódica y trascendente que alienta la desnudez de la plenitud de la nada donde la sensualidad prodiga sus frutos.

Los silencios de las palabras construyen deseos, modifican la pasividad por el entusiasmo, son una clínica de recuperación exaltando la renovación después de las caídas, son pasiones que incluso atrevidas desafían al cuerpo en sus pretensiones respirando en acordes lujuriosos provocadores de contacto, anulando las fronteras de lo imposible para dar paso a lo posible y entretener el placer que gusta de recorrer las zonas de lo prohibido para volverlas lícitas, y allí las palabras se regodean libremente para convertirse en poesía, buscando que ella sea cómplice y testigo de lo que el alocado corazón ha permitido.

Los silencios de las palabras se ausentan, se apartan de todo para quedarse en soledad compartiendo la vida en el espacio y en la introspección meditativa desparrama gráciles sentencias que permiten volver a aspirar la entrega renovada de una nueva palabra que interprete la realidad en la inmediatez dichosa y fogosa reaparece para mirarse en el espejo y encontrar el alma que deja de ser anónima cuando enciende la mística llama de la avenida principal donde el amor vuelve a dar sus pasos trascendentes y acompaña al cuerpo encajándose en su nativa nobleza.

Los silencios de las palabras son sueños, se suspenden ante la prodigalidad de las imágenes que filtran su claridad, volviéndose más libres, más íntimas, nadan en el mundo de la satisfacción plena encontrándose con el amante, abrazándose a su piel desnuda, anudándose a su cuerpo destilando las esencias de la belleza más rica donde se sacia la avidez que se potencia en el gozo concretando al espíritu, mientras el amor sin palabras aprecia porque se ha unido al alma seducidos ante el sacerdocio del corazón de humano origen.

Desde mis silencios se escriben poemas con palabras que tienen su enclave en la riqueza de un lenguaje que quiere expresar al mundo como se ama de tantas maneras, como se describen las emociones extraídas desde lo profundo de un alma que quiere elevarse por encima de las adversidades. Hay un silencio que ennoblece al lector cuando lee la riqueza de estos poemas que se hacen con el corazón abierto, le mente consciente y el alma en la frecuencia elevada de un espíritu que solo desea amar y ser amada.

María Cristina garay Andrade una mujer que nació para escribir en el silencio y engalanar sus poemas con la combinación inequívoca de la riqueza metafórica que le brinda la musa de la naturaleza que acompaña a su alma desde siempre para las almas que entienden que escribir poesía es estar en armonía con el propio ser divino para que sea interpretada de la mejor manera posible.

DESDE MIS SILENCIOS se renueva con la frescura que dan los cambios propios de la madurez, de la mujer que quiere continuar elevando su talento para seguir deleitando a los lectores que desde tiempo atrás la siguen para emocionarse de nuevo con su estilo inconfundible.

MI AGRADECIMIENTO VICKY

Por el amor en amistad que nos une por más de 20 años en la red, por los momentos críticos que nos han unido en comprensión y por los tiempos felices compartidos, me entregas como regalo este prólogo en el blog como excelsa escritora que siempre he admirado.

Resulta entonces que mis alas de gratitud sobrevuelen conmovidas haciendo desaparecer las distancias.

Florece desde aquel tiempo una frecuencia de elevado sentir de afecto que nos liga con lealtad, regocijo y paz.

María Cristina

(Crispis)

SOY POETA

SOY POETA

SUPERANDO VIEJAS CULTURAS

SUPERANDO VIEJAS CULTURAS

ADORO LUGARES ESPECIALES

ADORO LUGARES ESPECIALES

MUJER DA EL SALTO CUANTICO

MUJER DA EL SALTO CUANTICO

TRANSFORMACIÓN

TRANSFORMACIÓN

LA FLOR DE LA VIDA

LA FLOR DE LA VIDA

PASIÓN POR ELLOS

PASIÓN POR ELLOS

AMO LOS ANIMALES

AMO LOS ANIMALES

BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

FUERZA Y LIBERTAD

FUERZA Y LIBERTAD

TERNURA

TERNURA

PAZ

PAZ

CUIDEMOS EL PLANETA

CUIDEMOS EL PLANETA

PAZ Y AMOR EN LA TIERRA