ERES TODO PARA MÍ
Frente a un mar de demandas con incertidumbre
Dejé partir al amor cobijado de mansedumbre
Bebiendo el amargo sabor del adiós por la lejanía
Calmé la sed del grito con esforzada valentía
Temblorosa mi voz se declaraba tu amante
Sentí la resonancia de tu expresión anhelante
Y en plétora audaz de ansiosa entrega
Sedosas caricias del satén entibiando
Abraza los cuerpos fundidos desposando
Un preludio en nido el amor arropando
Inmóvil y reposada murmurando dichosa
Un sueño eterno a tu lado vivo silenciosa
El enigmático tiempo encantado lo asumí
©María Cristina Garay Andrade©
Derechos Reservados de Autora
Monte Grande – Buenos Aires – Argentina





