Mi Muerte

MI MUERTE
 
Que mi muerte se torne en sensaciones de presencia
En letras diseño mi vida por ellas te escribo a conciencia
Surcando el camino por amor en esta vida tan pasajera
Disfruto la luz, los trinos y la floreciente primavera
 
Está fresca la mañana para recordar del sol sus estelas
Guardo doradas luces extinguiéndose como candelas
Qué mis valores dejen sus huellas en cálidos abrazos
Y en los que me han amado el efecto de sentir mis lazos

 
Mi vida se detiene lenta, mi caparazón se descarta
Un enlutado en duelo, tal vez una flor me comparta
Un adiós se haga intangible acariciando madera
Y mi rostro en paz con gesto dormido sin que lo vieras
 
Un suspiro de los tantos que he dado logrará serenidad
El último expiro definitivo emigrará hacia la eternidad
Todo siento desaparecer a mí alrededor en oscuridad
Materia de manos cruzadas dejan a mi pluma en soledad
 
Porque ser feliz en la tierra dura tan solo un instante
Y dichosa de la vida la he disfrutado como su amante
Creo que debo irme ahora con los que ya se fueron
Con aquellos que según dicen radiantes ascendieron
 
Trata el alma de juntar mis flores que he sembrado
Ellas simbolizan el amor que siempre de dar he tratado
Para junto conmigo sepulten en silencio mis dichas y fracasos
En cenizas se esparzan en los reinos del arte llamados parnasos
 
Se juntan el mar con el cielo en una puerta al infinito
En campos santos sumo sustancias de mi destino fortuito
Se apaga mi energía en recuerdos y dejo mi huella sembrada
En un amor exclusivo que te dedico al  final de mi encrucijada
 
Llora el alma las letras que quedaron enterradas
No pude revelarlas más, junto a mi quedan silenciadas
 
©María Cristina Garay Andrade©
Monte Grande – Buenos Aires – Argentina


MIS POEMAS

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ESCRIBIÉNDOLE AL AMOR

ESCRIBIÉNDOLE AL AMOR
POEMARIO

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

©Victoria Lucía Aristizábal

Prologo

La palabra tiene un límite, la imaginación la sacude y la lleva prodigiosamente por las aguas de la sensibilidad que la estimula haciéndola hasta llorar de placer o dolor, de alegría, de afectividad, de ternura, de amor, de pasión y delirio, de lo irreprimible cuando en su exhalación vuelve a ejecutarse en un lenguaje que pretende desafiar lo efímero, más allá de lo posible para el escritor que hace el amor con ella ahondándola hasta el cansancio nutriéndola cuando la embellece, logrando traducirla de símbolo a energía del espíritu.

Los silencios de las palabras no duermen, despliegan su abanico de significados, de múltiples sugerencias y atisbos, volviéndolas curiosas, apoyándose en la sabiduría para convertirlas en un texto nuevo que tenga su importancia, procurando renovarlas, darles su baño de sentido, son acariciadas volviéndolas apetecibles con besos y razones, unas van en corceles, otras en fragatas, algunas novatas van gateando con su infantil picardía hasta volverlas eufóricas e indetenibles.

Los silencios de las palabras sonríen logrando que asciendan como surtidores para brotar como nuevos astros, hermosas unas que se celebran ellas mismas porque tocan su propia música, se consuelan otras como si una y otra fueran cama y cobijo o remembranza de un placer vivido que engatilla el éxtasis de los labios que han besado, de la piel que ha sido acariciada, del cuerpo que ha sido dichosamente penetrado y luego lanzando hondos suspiros solo atina a decir: “gracias Dios mío” con la ternura del reposo que luego químicamente duerme para despertarse en la vida sin tiempo con el olor a un amor hecho en la escala melódica y trascendente que alienta la desnudez de la plenitud de la nada donde la sensualidad prodiga sus frutos.

Los silencios de las palabras construyen deseos, modifican la pasividad por el entusiasmo, son una clínica de recuperación exaltando la renovación después de las caídas, son pasiones que incluso atrevidas desafían al cuerpo en sus pretensiones respirando en acordes lujuriosos provocadores de contacto, anulando las fronteras de lo imposible para dar paso a lo posible y entretener el placer que gusta de recorrer las zonas de lo prohibido para volverlas lícitas, y allí las palabras se regodean libremente para convertirse en poesía, buscando que ella sea cómplice y testigo de lo que el alocado corazón ha permitido.

Los silencios de las palabras se ausentan, se apartan de todo para quedarse en soledad compartiendo la vida en el espacio y en la introspección meditativa desparrama gráciles sentencias que permiten volver a aspirar la entrega renovada de una nueva palabra que interprete la realidad en la inmediatez dichosa y fogosa reaparece para mirarse en el espejo y encontrar el alma que deja de ser anónima cuando enciende la mística llama de la avenida principal donde el amor vuelve a dar sus pasos trascendentes y acompaña al cuerpo encajándose en su nativa nobleza.

Los silencios de las palabras son sueños, se suspenden ante la prodigalidad de las imágenes que filtran su claridad, volviéndose más libres, más íntimas, nadan en el mundo de la satisfacción plena encontrándose con el amante, abrazándose a su piel desnuda, anudándose a su cuerpo destilando las esencias de la belleza más rica donde se sacia la avidez que se potencia en el gozo concretando al espíritu, mientras el amor sin palabras aprecia porque se ha unido al alma seducidos ante el sacerdocio del corazón de humano origen.

Desde mis silencios se escriben poemas con palabras que tienen su enclave en la riqueza de un lenguaje que quiere expresar al mundo como se ama de tantas maneras, como se describen las emociones extraídas desde lo profundo de un alma que quiere elevarse por encima de las adversidades. Hay un silencio que ennoblece al lector cuando lee la riqueza de estos poemas que se hacen con el corazón abierto, le mente consciente y el alma en la frecuencia elevada de un espíritu que solo desea amar y ser amada.

María Cristina garay Andrade una mujer que nació para escribir en el silencio y engalanar sus poemas con la combinación inequívoca de la riqueza metafórica que le brinda la musa de la naturaleza que acompaña a su alma desde siempre para las almas que entienden que escribir poesía es estar en armonía con el propio ser divino para que sea interpretada de la mejor manera posible.

DESDE MIS SILENCIOS se renueva con la frescura que dan los cambios propios de la madurez, de la mujer que quiere continuar elevando su talento para seguir deleitando a los lectores que desde tiempo atrás la siguen para emocionarse de nuevo con su estilo inconfundible.

MI AGRADECIMIENTO VICKY

Por el amor en amistad que nos une por más de 20 años en la red, por los momentos críticos que nos han unido en comprensión y por los tiempos felices compartidos, me entregas como regalo este prólogo en el blog como excelsa escritora que siempre he admirado.

Resulta entonces que mis alas de gratitud sobrevuelen conmovidas haciendo desaparecer las distancias.

Florece desde aquel tiempo una frecuencia de elevado sentir de afecto que nos liga con lealtad, regocijo y paz.

María Cristina

(Crispis)

SOY POETA

SOY POETA

SUPERANDO VIEJAS CULTURAS

SUPERANDO VIEJAS CULTURAS

ADORO LUGARES ESPECIALES

ADORO LUGARES ESPECIALES

MUJER DA EL SALTO CUANTICO

MUJER DA EL SALTO CUANTICO

TRANSFORMACIÓN

TRANSFORMACIÓN

LA FLOR DE LA VIDA

LA FLOR DE LA VIDA

PASIÓN POR ELLOS

PASIÓN POR ELLOS

AMO LOS ANIMALES

AMO LOS ANIMALES

BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

FUERZA Y LIBERTAD

FUERZA Y LIBERTAD

TERNURA

TERNURA

PAZ

PAZ

CUIDEMOS EL PLANETA

CUIDEMOS EL PLANETA

PAZ Y AMOR EN LA TIERRA