En Mil Pedazo

EN MIL PEDAZOS

Y estallaron en mil pedazos convirtiéndose en estrellas
Por cada ilusión impulsada una partícula de ellas
Por cada sueño forjado trizas volaron dibujando estelas
Sin destino perdidos segmentos perfilando sus secuelas
Anhelos de vivir el alma mostrando su templanza
El amor cargo el espacio con su calidez y esperanza
Juntos ofrecieron de sus manos lo mejor de si mismos
Entregaron le sencillez despojada de egoísmos
Desde mis silencios agonizan ya los mensajes
Lágrimas que pocas regaron espejismos de paisajes
Mis ojos quedaron ciegos de percepciones reales
La noche los convirtió con espinas por dolorosos rosales
En mil pedazos que busco abrigar como encastrar mi vida
Alientos encuentro hecho añicos como lozas rotas conmovida
Mi camino presiento lentamente ocultándose en la arena
La brisa borra al pasar rastros del dolor profundo de mi pena
¿Quien conoce lo que atesora mi vida y me encadena?
¿Quien puede decir que en ella cuanto daño se almacena?
Desde mis silencios viví ese mutismo que me condena
Callar fue mi refugio que me muestra al mundo serena
En mil pedazos se encuentran mis emociones dispersas
Millones de habitantes vivimos en situaciones diversas
Que solo estamos en el mundo a pesar de las creencias
Que falto de todo quedamos a pesar de las presencias
Como callar al amor cuando grita debilitado
De soportar la agonía por un poco de calor acrisolado
Todo se vuelve burbujas con deseos de amor dibujados
Detonan en crudas verdades de ideales destrozados
¿Y por donde seguir ahora me pregunto confundida?
¿De la mano de quien tomarme para compartir la vida?
El Nazareno que me acompaña rezando con él transito
Guardo las caídas en maletas resignada andando despacito
©María Cristina Garay Andrade©
Monte Grande - Buenos Aires - Argentina

MIS POEMAS

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ESCRIBIÉNDOLE AL AMOR

ESCRIBIÉNDOLE AL AMOR
POEMARIO

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

©Victoria Lucía Aristizábal

Prologo

La palabra tiene un límite, la imaginación la sacude y la lleva prodigiosamente por las aguas de la sensibilidad que la estimula haciéndola hasta llorar de placer o dolor, de alegría, de afectividad, de ternura, de amor, de pasión y delirio, de lo irreprimible cuando en su exhalación vuelve a ejecutarse en un lenguaje que pretende desafiar lo efímero, más allá de lo posible para el escritor que hace el amor con ella ahondándola hasta el cansancio nutriéndola cuando la embellece, logrando traducirla de símbolo a energía del espíritu.

Los silencios de las palabras no duermen, despliegan su abanico de significados, de múltiples sugerencias y atisbos, volviéndolas curiosas, apoyándose en la sabiduría para convertirlas en un texto nuevo que tenga su importancia, procurando renovarlas, darles su baño de sentido, son acariciadas volviéndolas apetecibles con besos y razones, unas van en corceles, otras en fragatas, algunas novatas van gateando con su infantil picardía hasta volverlas eufóricas e indetenibles.

Los silencios de las palabras sonríen logrando que asciendan como surtidores para brotar como nuevos astros, hermosas unas que se celebran ellas mismas porque tocan su propia música, se consuelan otras como si una y otra fueran cama y cobijo o remembranza de un placer vivido que engatilla el éxtasis de los labios que han besado, de la piel que ha sido acariciada, del cuerpo que ha sido dichosamente penetrado y luego lanzando hondos suspiros solo atina a decir: “gracias Dios mío” con la ternura del reposo que luego químicamente duerme para despertarse en la vida sin tiempo con el olor a un amor hecho en la escala melódica y trascendente que alienta la desnudez de la plenitud de la nada donde la sensualidad prodiga sus frutos.

Los silencios de las palabras construyen deseos, modifican la pasividad por el entusiasmo, son una clínica de recuperación exaltando la renovación después de las caídas, son pasiones que incluso atrevidas desafían al cuerpo en sus pretensiones respirando en acordes lujuriosos provocadores de contacto, anulando las fronteras de lo imposible para dar paso a lo posible y entretener el placer que gusta de recorrer las zonas de lo prohibido para volverlas lícitas, y allí las palabras se regodean libremente para convertirse en poesía, buscando que ella sea cómplice y testigo de lo que el alocado corazón ha permitido.

Los silencios de las palabras se ausentan, se apartan de todo para quedarse en soledad compartiendo la vida en el espacio y en la introspección meditativa desparrama gráciles sentencias que permiten volver a aspirar la entrega renovada de una nueva palabra que interprete la realidad en la inmediatez dichosa y fogosa reaparece para mirarse en el espejo y encontrar el alma que deja de ser anónima cuando enciende la mística llama de la avenida principal donde el amor vuelve a dar sus pasos trascendentes y acompaña al cuerpo encajándose en su nativa nobleza.

Los silencios de las palabras son sueños, se suspenden ante la prodigalidad de las imágenes que filtran su claridad, volviéndose más libres, más íntimas, nadan en el mundo de la satisfacción plena encontrándose con el amante, abrazándose a su piel desnuda, anudándose a su cuerpo destilando las esencias de la belleza más rica donde se sacia la avidez que se potencia en el gozo concretando al espíritu, mientras el amor sin palabras aprecia porque se ha unido al alma seducidos ante el sacerdocio del corazón de humano origen.

Desde mis silencios se escriben poemas con palabras que tienen su enclave en la riqueza de un lenguaje que quiere expresar al mundo como se ama de tantas maneras, como se describen las emociones extraídas desde lo profundo de un alma que quiere elevarse por encima de las adversidades. Hay un silencio que ennoblece al lector cuando lee la riqueza de estos poemas que se hacen con el corazón abierto, le mente consciente y el alma en la frecuencia elevada de un espíritu que solo desea amar y ser amada.

María Cristina garay Andrade una mujer que nació para escribir en el silencio y engalanar sus poemas con la combinación inequívoca de la riqueza metafórica que le brinda la musa de la naturaleza que acompaña a su alma desde siempre para las almas que entienden que escribir poesía es estar en armonía con el propio ser divino para que sea interpretada de la mejor manera posible.

DESDE MIS SILENCIOS se renueva con la frescura que dan los cambios propios de la madurez, de la mujer que quiere continuar elevando su talento para seguir deleitando a los lectores que desde tiempo atrás la siguen para emocionarse de nuevo con su estilo inconfundible.

MI AGRADECIMIENTO VICKY

Por el amor en amistad que nos une por más de 20 años en la red, por los momentos críticos que nos han unido en comprensión y por los tiempos felices compartidos, me entregas como regalo este prólogo en el blog como excelsa escritora que siempre he admirado.

Resulta entonces que mis alas de gratitud sobrevuelen conmovidas haciendo desaparecer las distancias.

Florece desde aquel tiempo una frecuencia de elevado sentir de afecto que nos liga con lealtad, regocijo y paz.

María Cristina

(Crispis)

SOY POETA

SOY POETA

SUPERANDO VIEJAS CULTURAS

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ADORO LUGARES ESPECIALES

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MUJER DA EL SALTO CUANTICO

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TRANSFORMACIÓN

TRANSFORMACIÓN

LA FLOR DE LA VIDA

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PASIÓN POR ELLOS

PASIÓN POR ELLOS

AMO LOS ANIMALES

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BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

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FUERZA Y LIBERTAD

FUERZA Y LIBERTAD

TERNURA

TERNURA

PAZ

PAZ

CUIDEMOS EL PLANETA

CUIDEMOS EL PLANETA

PAZ Y AMOR EN LA TIERRA