A Mi Madre - Homenaje en el Día de la Madre en Argentina


A MI MADRE

Aferrada al crucifijo de mi rosario
Con los ojos fijos en un reloj sin tiempo imaginario
Despedí tu venerado cuerpo en el osario
Siendo Dios mi único compañero en el calvario

Cargué la pena con el alma serena y en carne viva
Despedí silenciosa tus restos mortales madre mía
Y con mucho amor en el corazón enlutado por tu partida
Resigné el llanto, calme el quebranto y encaré la vida

De regreso, la casa fría en doliente recibida
Callada, solitaria, huérfana acongojada y retraída
Lágrimas contenidas de congoja encontré en tus cosas
Y en el jardín solitario florecidas tus rosas
Cuantos silencios me hablaron con serenidad
Esa palabra sublime de milagro y eternidad
Refugio de semillas que hace la vida germinar
Hija de tu vientre madre tu nombre debía callar

Que angustia estremecedora no volverte a llamar
Que sonido atragantado definitivo corte del cordón umbilical
Que un surtidor de lágrimas brotaba sin poderlo parar
Y la niña envejecida pudo como entonces romper a llorar

Busqué los brazos de mi Ángel inseparable
Alentador de horas de agonías interminables
Sin apartarse ni un solo minuto de mi lado
Me rodeo con sus alas y con ternura se sentó a mi lado
Muy callado, muy callado....

© MARÍA CRISTINA GARAY ANDRADE©
Junio, 29 de 2008
(A los 5 meses de la muerte de mi madre)


DRA. VICTORIA LUCIA ARISTIZABAL

Abril 18 de 2017

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

©Victoria Lucía Aristizábal

Prologo

La palabra tiene un límite, la imaginación la sacude y la lleva prodigiosamente por las aguas de la sensibilidad que la estimula haciéndola hasta llorar de placer o dolor, de alegría, de afectividad, de ternura, de amor, de pasión y delirio, de lo irreprimible cuando en su exhalación vuelve a ejecutarse en un lenguaje que pretende desafiar lo efímero, más allá de lo posible para el escritor que hace el amor con ella ahondándola hasta el cansancio nutriéndola cuando la embellece, logrando traducirla de símbolo a energía del espíritu.

Los silencios de las palabras no duermen, despliegan su abanico de significados, de múltiples sugerencias y atisbos, volviéndolas curiosas, apoyándose en la sabiduría para convertirlas en un texto nuevo que tenga su importancia, procurando renovarlas, darles su baño de sentido, son acariciadas volviéndolas apetecibles con besos y razones, unas van en corceles, otras en fragatas, algunas novatas van gateando con su infantil picardía hasta volverlas eufóricas e indetenibles.

Los silencios de las palabras sonríen logrando que asciendan como surtidores para brotar como nuevos astros, hermosas unas que se celebran ellas mismas porque tocan su propia música, se consuelan otras como si una y otra fueran cama y cobijo o remembranza de un placer vivido que engatilla el éxtasis de los labios que han besado, de la piel que ha sido acariciada, del cuerpo que ha sido dichosamente penetrado y luego lanzando hondos suspiros solo atina a decir: “gracias Dios mío” con la ternura del reposo que luego químicamente duerme para despertarse en la vida sin tiempo con el olor a un amor hecho en la escala melódica y trascendente que alienta la desnudez de la plenitud de la nada donde la sensualidad prodiga sus frutos.

Los silencios de las palabras construyen deseos, modifican la pasividad por el entusiasmo, son una clínica de recuperación exaltando la renovación después de las caídas, son pasiones que incluso atrevidas desafían al cuerpo en sus pretensiones respirando en acordes lujuriosos provocadores de contacto, anulando las fronteras de lo imposible para dar paso a lo posible y entretener el placer que gusta de recorrer las zonas de lo prohibido para volverlas lícitas, y allí las palabras se regodean libremente para convertirse en poesía, buscando que ella sea cómplice y testigo de lo que el alocado corazón ha permitido.

Los silencios de las palabras se ausentan, se apartan de todo para quedarse en soledad compartiendo la vida en el espacio y en la introspección meditativa desparrama gráciles sentencias que permiten volver a aspirar la entrega renovada de una nueva palabra que interprete la realidad en la inmediatez dichosa y fogosa reaparece para mirarse en el espejo y encontrar el alma que deja de ser anónima cuando enciende la mística llama de la avenida principal donde el amor vuelve a dar sus pasos trascendentes y acompaña al cuerpo encajándose en su nativa nobleza.

Los silencios de las palabras son sueños, se suspenden ante la prodigalidad de las imágenes que filtran su claridad, volviéndose más libres, más íntimas, nadan en el mundo de la satisfacción plena encontrándose con el amante, abrazándose a su piel desnuda, anudándose a su cuerpo destilando las esencias de la belleza más rica donde se sacia la avidez que se potencia en el gozo concretando al espíritu, mientras el amor sin palabras aprecia porque se ha unido al alma seducidos ante el sacerdocio del corazón de humano origen.

Desde mis silencios se escriben poemas con palabras que tienen su enclave en la riqueza de un lenguaje que quiere expresar al mundo como se ama de tantas maneras, como se describen las emociones extraídas desde lo profundo de un alma que quiere elevarse por encima de las adversidades. Hay un silencio que ennoblece al lector cuando lee la riqueza de estos poemas que se hacen con el corazón abierto, le mente consciente y el alma en la frecuencia elevada de un espíritu que solo desea amar y ser amada.

María Cristina garay Andrade una mujer que nació para escribir en el silencio y engalanar sus poemas con la combinación inequívoca de la riqueza metafórica que le brinda la musa de la naturaleza que acompaña a su alma desde siempre para las almas que entienden que escribir poesía es estar en armonía con el propio ser divino para que sea interpretada de la mejor manera posible.

DESDE MIS SILENCIOS se renueva con la frescura que dan los cambios propios de la madurez, de la mujer que quiere continuar elevando su talento para seguir deleitando a los lectores que desde tiempo atrás la siguen para emocionarse de nuevo con su estilo inconfundible.

A la Dra. Victoria Lucía Aristizábal - Abril 24 de 2017

A la Dra. Victoria Lucía Aristizábal - Abril 24 de 2017
Por el amor en amistad que nos une por más de 20 años en la red, por los momentos críticos que nos han unido en comprensión y por los tiempos felices compartidos, me entregas en regalo este prólogo como excelsa escritora, como así también en la edición de mi libro y hacen entonces que mis alas de gratitud sobrevuelen conmovidas las distancias en frecuencia de un elevado sentir de afecto. María Cristina (Crispis)

Mapa de Visitas

María Cristina Garay Andrade

María Cristina Garay Andrade
Autora - Propietaria - Buenos Aires - Argentina

A Mulher no PEAPAZ rumo a um Novo Mundo

A Mulher no PEAPAZ rumo a um Novo Mundo
Poetas e Escritores do Amor e da Paz

Adoro lugares especiales

Adoro lugares especiales

Adoro los lugares especiales

Adoro los lugares especiales

PASIÓN POR ELLOS

PASIÓN POR ELLOS

TRANSFORMACIÓN

TRANSFORMACIÓN

LA FLOR DE LA VIDA

LA FLOR DE LA VIDA

BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

Amo los animales

Amo los animales

FUERZA Y LIBERTAD

FUERZA Y LIBERTAD

TERNURA

TERNURA

CUIDEMOS EL PLANETA

CUIDEMOS EL PLANETA

PAZ Y AMOR EN LA TIERRA