Cobardía

COBARDÍA
 
Convivir con esto que me supera aunque me cueste
Decirle al sentir que guarde silencio y no manifieste
Inclinación prohibida oculto cuando estoy a tu lado
Simular que es broma actuar jugando con mi desenfado
Y sonríes con mis locuras de mujer madura con agrado
 
Ni te imaginas lo que cuesta que mi pasión encubra
Y las expresiones del ánimo al verte no se descubran
 Sobreponerme a tu mirada y a decir te amo, me atreviera
Contener lo incontenible sin que repares que me supera
Y mi simulacro de indiferencia lastima mi conciencia
 
Difícil expresarte un no rotundo sintiéndome cautiva
Evitando la tertulia opiné son cosas pasajeras de la vida
Enamorarse con el tiempo sin ser correspondido se olvida
No quiero hablar de amor fue negarte con descaro
Lo que más tarde al darme cuenta lo pague muy caro
 
 Fueron incontables las horas tocando historias
Conocí tus heridas contándome tus memorias
Te cobijé como amiga que a las claras comprendía
De fracasos y alegrías... emocionada de ternura
Sin perder ni un momento mi compostura...
 
Querías ligarte enamorado y yo no quise atarme
Temí equivocarme y confundirme al aferrarme
Te llevaba años de más y no podía engañarme
Preferí dejarte con la intriga sin embarazarme
Despidiéndote frívola y sin mucho pensarlo irme
 
Que desesperada incertidumbre la mía porqué sabía
Cuando llegó la hora de la despedida nos dolería
Me abrazaste conteniendo los suspiros y casi ni te miro
 Un “no te pierdas” entrecortado me detuvo el respiro
En estas horas te recuerdo con mi pluma que acota
Injustificado error asumiendo por cobardía mi derrota
 
©María Cristina Garay Andrade©
Monte Grande - Buenos Aires - Argentina
Dedicado a Roberto C.

MIS POEMAS

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ESCRIBIÉNDOLE AL AMOR

ESCRIBIÉNDOLE AL AMOR
POEMARIO

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

LOS SILENCIOS DE LAS PALABRAS

©Victoria Lucía Aristizábal

Prologo

La palabra tiene un límite, la imaginación la sacude y la lleva prodigiosamente por las aguas de la sensibilidad que la estimula haciéndola hasta llorar de placer o dolor, de alegría, de afectividad, de ternura, de amor, de pasión y delirio, de lo irreprimible cuando en su exhalación vuelve a ejecutarse en un lenguaje que pretende desafiar lo efímero, más allá de lo posible para el escritor que hace el amor con ella ahondándola hasta el cansancio nutriéndola cuando la embellece, logrando traducirla de símbolo a energía del espíritu.

Los silencios de las palabras no duermen, despliegan su abanico de significados, de múltiples sugerencias y atisbos, volviéndolas curiosas, apoyándose en la sabiduría para convertirlas en un texto nuevo que tenga su importancia, procurando renovarlas, darles su baño de sentido, son acariciadas volviéndolas apetecibles con besos y razones, unas van en corceles, otras en fragatas, algunas novatas van gateando con su infantil picardía hasta volverlas eufóricas e indetenibles.

Los silencios de las palabras sonríen logrando que asciendan como surtidores para brotar como nuevos astros, hermosas unas que se celebran ellas mismas porque tocan su propia música, se consuelan otras como si una y otra fueran cama y cobijo o remembranza de un placer vivido que engatilla el éxtasis de los labios que han besado, de la piel que ha sido acariciada, del cuerpo que ha sido dichosamente penetrado y luego lanzando hondos suspiros solo atina a decir: “gracias Dios mío” con la ternura del reposo que luego químicamente duerme para despertarse en la vida sin tiempo con el olor a un amor hecho en la escala melódica y trascendente que alienta la desnudez de la plenitud de la nada donde la sensualidad prodiga sus frutos.

Los silencios de las palabras construyen deseos, modifican la pasividad por el entusiasmo, son una clínica de recuperación exaltando la renovación después de las caídas, son pasiones que incluso atrevidas desafían al cuerpo en sus pretensiones respirando en acordes lujuriosos provocadores de contacto, anulando las fronteras de lo imposible para dar paso a lo posible y entretener el placer que gusta de recorrer las zonas de lo prohibido para volverlas lícitas, y allí las palabras se regodean libremente para convertirse en poesía, buscando que ella sea cómplice y testigo de lo que el alocado corazón ha permitido.

Los silencios de las palabras se ausentan, se apartan de todo para quedarse en soledad compartiendo la vida en el espacio y en la introspección meditativa desparrama gráciles sentencias que permiten volver a aspirar la entrega renovada de una nueva palabra que interprete la realidad en la inmediatez dichosa y fogosa reaparece para mirarse en el espejo y encontrar el alma que deja de ser anónima cuando enciende la mística llama de la avenida principal donde el amor vuelve a dar sus pasos trascendentes y acompaña al cuerpo encajándose en su nativa nobleza.

Los silencios de las palabras son sueños, se suspenden ante la prodigalidad de las imágenes que filtran su claridad, volviéndose más libres, más íntimas, nadan en el mundo de la satisfacción plena encontrándose con el amante, abrazándose a su piel desnuda, anudándose a su cuerpo destilando las esencias de la belleza más rica donde se sacia la avidez que se potencia en el gozo concretando al espíritu, mientras el amor sin palabras aprecia porque se ha unido al alma seducidos ante el sacerdocio del corazón de humano origen.

Desde mis silencios se escriben poemas con palabras que tienen su enclave en la riqueza de un lenguaje que quiere expresar al mundo como se ama de tantas maneras, como se describen las emociones extraídas desde lo profundo de un alma que quiere elevarse por encima de las adversidades. Hay un silencio que ennoblece al lector cuando lee la riqueza de estos poemas que se hacen con el corazón abierto, le mente consciente y el alma en la frecuencia elevada de un espíritu que solo desea amar y ser amada.

María Cristina garay Andrade una mujer que nació para escribir en el silencio y engalanar sus poemas con la combinación inequívoca de la riqueza metafórica que le brinda la musa de la naturaleza que acompaña a su alma desde siempre para las almas que entienden que escribir poesía es estar en armonía con el propio ser divino para que sea interpretada de la mejor manera posible.

DESDE MIS SILENCIOS se renueva con la frescura que dan los cambios propios de la madurez, de la mujer que quiere continuar elevando su talento para seguir deleitando a los lectores que desde tiempo atrás la siguen para emocionarse de nuevo con su estilo inconfundible.

MI AGRADECIMIENTO VICKY

Por el amor en amistad que nos une por más de 20 años en la red, por los momentos críticos que nos han unido en comprensión y por los tiempos felices compartidos, me entregas como regalo este prólogo en el blog como excelsa escritora que siempre he admirado.

Resulta entonces que mis alas de gratitud sobrevuelen conmovidas haciendo desaparecer las distancias.

Florece desde aquel tiempo una frecuencia de elevado sentir de afecto que nos liga con lealtad, regocijo y paz.

María Cristina

(Crispis)

SOY POETA

SOY POETA

SUPERANDO VIEJAS CULTURAS

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ADORO LUGARES ESPECIALES

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MUJER DA EL SALTO CUANTICO

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TRANSFORMACIÓN

TRANSFORMACIÓN

LA FLOR DE LA VIDA

LA FLOR DE LA VIDA

PASIÓN POR ELLOS

PASIÓN POR ELLOS

AMO LOS ANIMALES

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BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

BUHO REAL DE LA SABIDURÍA

FUERZA Y LIBERTAD

FUERZA Y LIBERTAD

TERNURA

TERNURA

PAZ

PAZ

CUIDEMOS EL PLANETA

CUIDEMOS EL PLANETA

PAZ Y AMOR EN LA TIERRA